Todos queremos que nada cambie, nos conformamos con vivir infelices porque nos da miedo el cambio ha que todo quede reducido a ruinas.. pero al contemplar ese sitio, el caos que a soportado.. el modo de volverse a levantar...
A lo mejor mi vida no a sido tan caótica, y es el mundo el que lo es y el único engaño es intentar aferrarse a el a toda costa... las ruinas son un regalo, las ruinas son el camino a la transformación... Incluso en esta ciudad eterna.. debemos estar siempre preparados para infinitas oleadas de transformación... Nos merecemos algo más que estar juntos.. por miedo a sufrir si lo dejamos...
sábado, 9 de octubre de 2010
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